La historia de Calvin Klein: un recorrido por su legado
Los grandes imperios financieros surgen gracias a la visión de emprendedores audaces. En este sentido, algunos transforman industrias enteras y dejan legados que perduran en el tiempo. Estos relatos, cargados de éxitos y desafíos, demuestran cómo la creatividad y la ambición pueden construir fortunas que traspasan generaciones y fronteras.
En el universo de la moda, ciertas marcas se convierten en auténticos íconos culturales. A menudo, los creadores comienzan con ideas simples, pero su dedicación y talento los llevan a alcanzar la cima. Esa es la historia de Calvin Klein, una figura emblemática que transformó su pasión por la moda en un imperio global.
El hombre detrás de una de las marcas más conocidas: cómo Calvin Klein forjó su fortuna
En 1968, Calvin Klein fundó su empresa con apenas 10 mil dólares. Todo comenzó inspirado en su abuela, una costurera que le inculcó el amor por el diseño. Su apuesta inicial fueron abrigos minimalistas, que llamaron la atención de Bonwit Teller. Como resultado, en su primer año, la marca generó un millón de dólares, afianzándose rápidamente en el mercado estadounidense.
La verdadera revolución llegó en la década de los ochenta. Con los jeans y la ropa interior, Calvin Klein se posicionó en el mercado con una campaña icónica protagonizada por Brooke Shields. Su eslogan provocador ayudó a disparar las ventas, alcanzando 200 mil pares en tan solo una semana. Durante esta época, el diseñador expandió la marca a Asia, Europa y Oriente Medio, marcando un estilo sensual y deportivo que lo diferenciaba de otros.
No solo se limitó a la ropa. Calvin Klein también lanzó fragancias como Obsession y CK One, este último siendo el primer perfume unisex. Las campañas publicitarias con figuras como Kate Moss y Mark Wahlberg contribuyeron a consolidar su imagen moderna. En 2002, decidió vender su empresa por 400 millones de dólares, asegurando así un legado imborrable en la industria.
Cientos de millones: el patrimonio de Calvin Klein
Ya para el año 2022, se estimaba que el patrimonio de Calvin Klein alcanzaba los 750 millones de dólares, situándose por encima de muchos diseñadores renombrados. Su fortuna creció gracias a diversas licencias de ropa, perfumes y accesorios. Las ventas globales de su marca alcanzaron los 8.5 mil millones en 2021, consolidándose como un líder en el mercado mundial de la moda.
No se quedó ahí. Calvin Klein diversificó su oferta con líneas como CK Jeans y Calvin Klein Performance, manteniendo esa esencia minimalista que lo caracteriza. Además, sus campañas con íconos como Justin Bieber y Maluma impulsaron ingresos fabulosos. Su enfoque en la juventud y la inclusión marcó tendencia en la industria, resonando con las nuevas generaciones.
Después de vender su empresa a PVH Corp, Klein siguió vinculado como consultor, recibiendo regalías que se estimaban entre 200 a 300 millones por 15 años. La visión que heredó de su abuela costurera no solo transformó la moda, sino también la forma en que la sociedad la percibe, creando un imperio que sigue generando millones a nivel global.